miércoles, 14 de enero de 2009
jueves, 25 de diciembre de 2008
viernes, 12 de diciembre de 2008
477 Aniversario de las Apariciones de Nuestra Señora de Guadalupe.
Explanada de la Basilica de Nuestra Señora de Guadalupe y estatua del Siervo de Dios Su Santidad Juan Pablo II en la Ciudad de México.
Imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe
Relieve de San Juan Diego con la Santísima Virgen de Guadalupe.
La Iglesia en México, en América, en el mundo entero, tendrá siempre presente unas palabras de cariño: “¿No estoy yo aquí, que soy tu madre?”
Lucas 1, 39-48. En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno. Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz exclamó: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor. "Entonces dijo María: "Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava".
PALABRA DE DIOS
GLORIA A TI SEÑOR JESÚS
En el cruce de un camino, en lo alto de una iglesia, en la puerta de la casa, dentro de un coche, en un cuarto, en la pantalla de una computadora, se encuentra la imagen de la Virgen. De modo especial, encontramos su retrato guadalupano.
El milagro de las apariciones en el Tepeyac nos recuerda lo que la Iglesia ha meditado durante siglos: que María está al lado de todos los creyentes, que no nos deja solos, que somos sus hijos, aunque a veces no nos portemos de verdad como cristianos. María, la Madre de Jesús, nos acompaña, nos sonríe, nos alienta en todos los lugares, en cualquier tiempo del año. En el momento del dolor y de la prueba, allí está Ella.
En las alegrías y las esperanzas, allí está Ella. En un encuentro de familia, en la reunión de los amigos, en el trabajo o en la escuela, no puede faltar Ella. En el momento de la agonía, cuando llega la hora de recoger el equipaje para presentarnos ante Dios, María nos asiste y nos da fuerzas como la mejor de las madres. María es Madre: no puede olvidar a ninguno de sus hijos. Podremos ser malos, podremos vivir como vagabundos, podremos tal vez olvidar o renegar de nuestro nombre de cristianos.
Ella continúa con su amor: espera que el rebelde, tarde o temprano, cansado o herido, vuelva a casa. Nos prepara la acogida de la esperanza y del amor: no quiere que le demos explicaciones. Le basta el vernos allí, de nuevo, en familia.
La Iglesia en México, en América, en el mundo entero, tendrá siempre presente un cerro en el que la Virgen nos alentó con su cariño: “¿No estoy yo aquí, que soy tu madre?” Son palabras que nos unen directamente al Calvario, cuando Cristo, el crucificado, le dijo a María: “He ahí a tu hijo”. Son palabras que nos alivian en las mil aventuras de la vida, en los peligros, en las pruebas, en los fracasos. María nos espera a todos, como a hijos.
México estará muy cerca de Dios si sabe conservar, en la fe de cada mexicano, su amor a la Virgen, Nuestra Señora del Tepeyac. Cuando rompamos las fronteras de la muerte y encontremos al Dios de la justicia y del perdón, sentiremos en lo más profundo del corazón el cariño de María de Guadalupe. Un amor fiel, un amor fresco, un amor de Madre, en el tiempo y en la eternidad.
jueves, 13 de noviembre de 2008
Monumental Ofrenda de Muertos en el CCMC
Isak Kanarek
Centro Cultural del México Contemporáneo
Bordeando el otro costado, se encuentra el callejón Leandro Valle, que alberga a los últimos impresores de la plaza y en cuyo número 20 se encuentra el Centro Cultural del México Contemporáneo. En este inmueble -que ocupa parte del antiguo convento de los dominicos- conviven felizmente tiempos arquitectónicos distintos. creando espacios amplios, hermosos y funcionales.
martes, 11 de noviembre de 2008
LA MUERTE EN EL ALTAR
La Secretaría de Cultura a través de la Coordinación de PatrimonioHistórico, Artístico y Cultural y el Museo de la Ciudad de México loinvita a la exposición LA MUERTE EN EL ALTARTOMÁS CASADEMUNTEsta exposición reúne doce fotografías impresas en gran formato, lascuales muestran altares familiares de día de muertos. Se trata de unaselección del trabajo del artista después de siete años de pesquisasen poblaciones de los estados de Morelos, Michoacán, Oaxaca, Yucatán,Tlaxcala, Puebla y Guerrero.Museo de la Ciudad de MéxicoPino Suárez 30, Centro Histórico5542 0083, 5542 06 71, 5522 99 36
Directora del Museo de la Ciudad de México
antigua Casa de los Condes de Santiago de Calimaya


